Ant-Man and The Wasp: "Un pequeño gran laboratorio"

Por Jorge David (@ElDrZombie)

Las grandes historias a veces son diminutas. O simples y no complejas. Quizás a veces solo entretenidas, pero inolvidables.

Detalles pequeños que nos devuelven grandes alegrías.

Así es Ant-Man and The Wasp.


Un historia que se remonta al cine de entretención más naif. A ese que veiamos muchas veces los domingos en la tarde en familia.


Y es que Antman and The Wasp es la cinta Marvel con la mayor cantidad de elementos familiares. No hay grandes muertes, la violencia de la cinta se traduce en caídas y golpes. La cuota de humor Marvel la dejan en categoría de comedia de acción. Y los personajes están diseñados tan estructuralmente como el ensamble de una familia.
Gunn ya lo había desarrollado en Los Guardianes de la Galaxia, pero en el espacio si se atraviesa a alguien con una flecha o se le funde con un rayo.

Del lado de los que esperan mucho del universo Marvel post Infinity War, la verdad que no encontrarán tanto. Tampoco hay muchas referencias a los cómics, ya que serie propia longeva o grandes sagas tampoco tienen estos personajes, por lo que para el estudio, es un excelente patio de experimentos. Y claro, si la mitad del MCU se va con la siguiente Avengers, obvio que habrá que renovar al publico. Y ahí, este tipo de búsqueda familiares son un pilar.
Recordemos que el publico de la primera Ironman hoy tiene veinte años. Y hay que traer más niños. Renovar siempre la audiencia.

Humor, acción, aventura son los componentes básicos de la entretención.
Y aquí están todos.

Una enorme aventura contada en un micro y macro universo que, como el campo cuántico que tanto exploran en la película, abre millones de posibilidades en constante cambio. Y luego de ver la escena post creditos ( que se levanta como la más hardcore en la historia del MCU ), esta claro que nos engancharan por diez años más, haciéndonos preguntar por esas posibilidades.

¿Qué pasará ahora?

Solo Marvel sabe.