“El Circulo” : Enredados en las redes

Por Daniela Ramírez

La película del director James Ponsoldt está basada en el libro del mismo nombre del autor Dave Eggers, quien además participo de la escritura de guión. La película trata sobre una compañía de internet, pero no es cualquier compañía, es una gran corporación que dentro de sus servicios ofrecen todo lo relacionado a redes sociales a sus clientes.

Mae (Emma Watson) ingresa a esta corporación trabajando en el call center, y aunque tiene todos los beneficios que la compañía ofrece, también debe regirse bajo las leyes de ésta que define cuanta información ella debe compartir a través de sus redes, para ganar la simpatía de la empresa e ir avanzando en su carrera.

La cinta presenta un mundo no muy lejano al actual, lo cual es algo perturbador, se muestra una sociedad que voluntariamente decide mostrar su vida privada a cambio de popularidad y aceptación. La corporación The Circle juega con esa voluntad y va creando nuevos proyectos que exponen aún más a sus clientes.

Dentro de la película encontramos personajes con los que el espectador puede identificarse:  Mae (Watson) es la típica persona que cae en las redes y no le importa ventilar más allá de lo necesario, siempre y cuando existan “Likes” de por medio, mientras que Baily (Tom Hanks) es la mente detrás de esto, es quien vende el producto, potenciando sus beneficios, lo que por otro lado es difícil de negar ya que, por ejemplo hoy las redes sociales facilitan mucho el acceso a la información e incluso al trabajo. Ahora, todo depende de cómo uno las utiliza. Por otro lado, vemos al que se resiste a caer en este mundo, Mercer (Ellar Coltrane), quien intenta mantenerse al margen, aunque igual se ve involucrado indirectamente por culpa de su entorno y sus amigos que si están dentro de éste.

La película lejos de hacer una crítica, hace un sutil llamado de atención sobre como las cosas se pueden salir de control cuando no se tiene la precaución adecuada. Y también hace referencia a quienes crean estas herramientas, las que -seamos o no conscientes de ellos- usamos bajos sus normas. Por ende, la libertad en internet no existe, todo pasa por un filtro, y toda publicación, por muy expuesta que sea, permanece ahí.

Si usted en hábil seguidor y participe de las redes sociales, es una película que debe ver, quizás dirá que no se siente representada/o por ella, pero le ayudará a reconocer comportamientos que a veces, de tan comunes, se nos hacen invisibles. Si, por otro lado, usted es un crítico del uso de las redes sociales, esta película lo hará sentir que tiene razón y que no está solo en su desconfianza al uso que hacemos de estas aplicaciones en nuestras vidas.