Cars 3: Desafiando límites

Por Daniela Ramírez

Durante muchos años la publicidad te ha dicho que los autos son para los niños y que las muñecas son para las niñas, por suerte existimos varias mujeres que teníamos amigos, hermanos y padres que confiaban en que estos también podían ser de gustos para nosotras. Y aunque en 2006 la primera Cars compraba el sesgo de género y apostaba por un por una película cuyo público principal serían los varones, con el tiempo Pixar también se dio cuenta de que vivimos en un momento de cambio respecto a los roles de género, cada vez vemos más mujeres en el campo de batalla, piloteando aviones, practicando ciertos deportes, etc. Y el cine ya no las presenta sólo como las princesas que deben ser rescatadas, sino también como aquellas que lucha codo a codo junto a sus compañeros.

Cars 3 presenta una historia en la que el Rayo McQueen se debe enfrentar a algo que a todos los deportistas les pesa: el paso del tiempo y el empezar a competir junto a otros más jóvenes. La lucha se vuelve mental y física, pero no imposible. Para apoyarlo en este desafío entra en escena un nuevo personaje: Cruz Ramírez, una entrenadora, que será la encargada de levantar el espíritu del Rayo, y alistarlo para su siguiente competencia. Pero ella es en su interior es una corredora, y por ser su condición femenina se le negó la posibilidad de incursionar en este mundo, mundo en el que el mismo Rayo Mc Queen ve que podría triunfar.

La película genera una crítica a la sociedad que impide que otros logren sus sueños y objetivos por pertenecer o ser diferentes, en este caso por ser una mujer (o un auto-mujer) que quiere ingresar al mundo tuerca. La introducción de este nuevo personaje permite educar a la audiencia, que en su mayoría son niños, que ya no debería existir el apartheid de los juguetes, y es también un llamado a los medios de empezar a hacer publicidad cuyos protagonistas sean niños de ambos sexos.

Rayo McQueen recuerda constantemente a quién fue su mentor, Doc Hudson -interpretado por Paul Newman, quien recordemos falleció dos años después de la primera película. En Cars 2 se sintió su ausencia y en esta nueva entrega realiza una aparición a través de los recuerdos y necesidades del Rayo.

Esta película no sólo habla de carreras, trata de temas como el fin de un ciclo, el retiro, la paternidad y sobre todo la igualdad de género en un mundo dominado por ellos. No sólo Cruz Ramírez es una femina que ingresa a este mundo, sino que además es latina, lo que puede ser aún antecedente para el próximo estreno de Pixar Coco -basado en las festividades mexicanas- pero para mí es una forma de decirle a las nuevas generaciones no deben temer en incursionar en lo que la sociedad dice que no es para ellos.